Comunicación

📢 Plan de Formación 2026 – Formarnos también es cuidar(nos) 🌱

Hola equipo,

En primer lugar, queremos agradecer sinceramente la gran acogida que está teniendo el Plan de Formación. La elevada participación demuestra que existe interés, inquietud por aprender y ganas de seguir creciendo profesionalmente. 👏

De hecho, los módulos I y II de Oratoria ya han completado todas sus plazas y os recordamos que hemos abierto una  lista de espera para las personas interesadas.

Pero hoy queremos ir un poco más allá de una simple actualización de inscripciones.

Queremos compartir una reflexión importante.

En los últimos años, una de las cuestiones que más aparece en conversaciones internas, reuniones, espacios de participación y demandas trasladadas tanto por la representación legal de las personas trabajadoras como desde Gestión de Personas es clara:
👉 la necesidad de cuidar mejor la salud emocional y el bienestar de las personas del equipo.

Hablamos de estrés, de comunicación, de relaciones profesionales, de carga mental, de desgaste emocional, de convivencia, de motivación, de cómo nos sentimos trabajando.

Y precisamente por eso existen formaciones como:

💬 Inteligencia emocional
🤝 Comunicación interpersonal
🌿 Bienestar organizacional
🧠 Gestión emocional
🎯 Liderazgo saludable

Porque estas competencias no son “complementarias”. Son esenciales. Son herramientas reales para trabajar mejor, relacionarnos mejor y vivir mejor nuestro trabajo.

Sin embargo, hay datos que deberían hacernos pensar.

Actualmente, en la formación de Inteligencia Emocional, de las 16 personas inscritas, solo 1 es hombre.

Y esto no pretende señalar a nadie. Pero sí invita a reflexionar colectivamente.

Porque cuidar la salud emocional no puede convertirse en una responsabilidad que asuman siempre las mismas personas.
Porque construir una organización saludable requiere implicación compartida.
Porque el bienestar laboral no se consigue solo demandándolo: también requiere participación, conciencia y compromiso activo.

No podemos pedir espacios más sanos, relaciones más respetuosas o entornos más humanos si después no dedicamos tiempo a desarrollar precisamente las capacidades que ayudan a construirlos.

La inteligencia emocional no es una cuestión personal o privada. Es una competencia profesional.
Influye en cómo lideramos, cómo colaboramos, cómo gestionamos conflictos, cómo damos feedback, cómo trabajamos bajo presión y cómo impactamos en quienes tenemos alrededor.

Y sí, también interpela a cómo entendemos ciertos roles o estereotipos que todavía arrastramos socialmente sobre quién “debe” ocuuparse de estas cuestiones.

Por eso os animamos especialmente a revisar el catálogo formativo con una mirada abierta y consciente. Formarse también es una forma de cuidar(nos). 💜

Seguimos construyendo, entre todas y todos, una organización innovadora no solo en lo tecnológico, sino también en lo humano.

Deixa un comentari